DIVORCIO

Cómo Liquidar la Sociedad de Gananciales dentro del Divorcio

Divorcio y Liquidación de la Sociedad de Gananciales



El Art. Artículo 1344 del Código Civil, establece que :

Mediante la sociedad de gananciales se hacen comunes para los cónyuges las ganancias o beneficios obtenidos indistintamente por cualquiera de ellos, que les serán atribuidos por mitad al disolverse aquella.

Cuando procedemos a divorciarnos, esa ganancialidad se termina y entonces debemos decidir su procedemos o no a liquidar los bienes o derechos adquiridos durante el tiempo en que hemos estado casados.

La liquidación de la Sociedad de Gananciales ha de realizarse a tenor de lo establecido en los arts. 1396 y 1410 del Código Civil. Podemos llevarla a cabo o bien dentro del propio Convenio Regulador del divorcio o bien a través de un notario, fuera ya del procedimiento de divorcio.
Liquidación dentro del propio procedimiento de Divorcio.

Dentro del procedimiento de divorcio -para el caso del mutuo acuerdo-, se deberá proceder a la formación del correspondiente Inventario en donde se incluirá el ACTIVO y el PASIVO de los bienes que los cónyuges hayan obtenido durante la vigencia de su matrimonio.

En el Activo figurarán los bienes, tanto muebles como inmuebles que posea la sociedad ganancial, a los que se les dará una valoración económica, bien de precio de mercado, bien de un precio no inferior al del establecido por vía de valoración de la Hacienda Pública en la CC.AA. en donde se encuentren, en el caso de los inmuebles.

En el Pasivo, deberán figurar las todas las deudas, créditos, etc., que la Sociedad de Gananciales tenga pendiente de pago.

Una vez obtenidos ambos valores, se restarán uno de otro y su resultado económico será el valor de la Sociedad de Gananciales. Ese valor se deberá dividir por mitad entre ambos cónyuges y a partir de ese momento se procederá a la adjudicación de la correspondiente participación a cada uno de los cónyuges, normalmente esta participación es del 50%.

Ese 50% se adjudicará, en el caso de las viviendas, en su totalidad a uno de los cónyuges, en el caso ser una única vivienda, o repartiéndose cada una de las viviendas entre ellos, al ser éste un objeto INDIVISIBLE.

Si el valor de los inmuebles adjudicados a uno de los cónyuges fuera de mayor valor económico, que el tota de lo adjudicado al otro, se deberá adjudicar al otro cónyuge, además de los otros inmuebles -si existieran-, otros bienes de la sociedad de gananciales hasta alcanzar el mismo valor económico, entre los cónyuges. ¿Qué bienes?, pueden ser vehículos, dinero en c/c., etc. Se trata de igualar los patrimonios de ambos cónyuges, sin que exista un exceso de adjudicación de uno frente al otro.

Así pues, dado que esa adjudicación del 50% no supone ninguna alteración en sus respectivos patrimonios, no estaríamos hablando ni de una pérdida ni de una ganancia patrimonial y por lo tanto no deberá tener repercusión alguna en el IRPF.

En el caso de que a alguno de los cónyuges se le atribuyan bienes o derechos por un valor mayor que al otro cónyuge, se producirá una alteración patrimonial y en consecuencia, sí se originaría una ganancia o pérdida patrimonial , y por lo tanto ese exceso o perdida debería ser incluido en su IRPF.

En cuanto al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales Onerosas (ITPO) y Actos Jurídicos Documentados, por regla general las adjudicaciones de bienes y derechos otorgados a cada cónyuge por la disolución de la sociedad estarán exentas, tanto en la modalidad TPO y AJD.

¿Cómo se realiza el reparto?.

Este reparto se realizará mediante la formación de lotes, estando dicha operación exenta en el caso de que todos ellos tengan el mismo valor económico. En el caso en la formación de lotes existan bienes indivisibles o que desmerezcan su valor por su división, como en el caso de los inmuebles, los excesos de adjudicación al otro cónyuge estarán a su vez exentos siempre que se compense en metálico, o con otros bienes de la sociedad de gananciales, como ya he indicado anteriormente ya que, en caso de no hacerlo, estaríamos ante una donación, y como tal debería tributar. Por ello es de vital importancia equilibrar los lotes a fin de que no exista exceso de adjudicación alguno en favor de uno de los cónyuges.
Impuesto Municipal sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana – LA PLUSVALIA.

No estará sujeto al pago de la plusvalía, en los supuestos de transmisiones de bienes inmuebles entre los cónyuges como consecuencia del cumplimiento de sentencias en los casos de nulidad, separación o divorcio matrimonial, sea cual sea el régimen económico matrimonial.

En el caso, de que la transmisión se realice en ausencia de sentencia, es decir, a través de la Notaria, la transmisión sí estará sujeta al mencionado impuesto.

Para cualquier duda llámenos, somos Abogados especializados en Derecho de Familia, Divorcios y Separaciones. Estaremos encantos de poder ayudarles.